El niño, desde que nace, está dispuesto al aprendizaje y pronto empieza a interesarse por lo que ocurre a su alrededor. Enseguida empiezan a dar muestras de autonomía, a querer hacer las cosas por si mismo, a coger la cuchara él solo, a caminar, a intentar ponerse un zapato…
Los niños tienen ganas de aprender y los padres deben mostrarles y fomentar las posibilidades de aprendizaje de una manera confiada y segura. Deben dar respuesta a sus demandas de independencia pues es su responsabilidad como padres.
Por Pelancha Gómez Olazábal – Directora de la Escuela Infantil JAUJA
