CONCEPCIÓN RODRÍGUEZ «CONCHI» -PROPIETARIA DE FRUTAS MAXI-

Maxi fue uno de esos jóvenes que en los años 60 decidió dejar atrás su pueblo segoviano en búsqueda de las oportunidades que ofrecía una ciudad como el Madrid de aquella época. Si bien sus primeros trabajos fueron como camarero, pronto encontraría en la frutería de Felipe del Mercado de San Enrique, en el barrio de Tetuán, lo que sería el trabajo que llegaría a ser su pasión en la vida «Frutas Maxi».

Conchi, su mujer, nos abre las puertas de su negocio, para contarnos los inicios de la frutería y el apoyo que le dio en todo momento a su difunto marido Maxi.

Majadahonda TeVá se acerca a «Frutas Maxi», en la planta alta del Mercado de Majadahonda, para entrevistarse con ella.

Fotos y Textos: MTeVá

Tras unos años conociendo el negocio, Maxi se lanzó a abrir su propia frutería junto a un compañero en el antiguo «Mercado de Viña Virgen», ubicado en el barrio de Valdeacederas. En este barrio Maxi conoció a quien iba a ser su compañera de vida, Conchi, que junto a su madre también había venido a Madrid, pero en este caso desde tierras toledanas.

La historia de Frutas Maxi iba a comenzar cuando aquella joven de 17 años tuvo que empezar a hacer la compra en el mercado porque su madre estaba en cama por una operación que le impedía levantarse. «En uno de esos días de compra, Maxi me invitó a un café», nos cuenta Conchi con nostalgia.

MAXI Y CONCHIEn el año 1971 se inauguró el mercado del barrio del Pilar y es aquí donde Maxi abrió su primera frutería. Aquella pareja de jóvenes, todavía solteros, que años atrás se habían conocido por la compra de unas uvas, comenzaron a trabajar juntos. Dos años más tarde se casaron y tuvieron 2 hijos que se criaron dentro de la tienda.

«Los comienzos fueron duros. En aquella época la financiación se conseguía con letras de cambio: firmando letras para el puesto, firmando letras para el camión, firmando letras para el piso… muchos compromisos de pago que se consiguieron cumplir gracias a la lucha diaria, el esfuerzo y el sacrificio de los dos y poco a poco el negocio fue creciendo», recuerda Conchi.

Años más tarde, Maxi se enteró por conocidos de la apertura de un nuevo mercado en Majadahonda, mercado que siempre se ha conocido como «Galería Sanabria». La buena marcha del negocio en el mercado del Barrio del Pilar les permitió que se pudiera contar con empleados y así abrir una nueva tienda de Frutas Maxi en Majadahonda en el año 1979.

En la Galería Sanabria comenzaron en el local 24 y posteriormente en el 12 y 15 de la planta baja. «Aquí, al igual que con el primer puesto que tuvimos en Madrid, los comienzos fueron difíciles porque costó que la gente llegara al mercado, pero con esfuerzo conseguimos que el negocio funcionara», reconoce.

CONCHI Y ISRA

A finales de los años 80 la familia cambió su residencia a la zona de Majadahonda y esto propició que con el paso del tiempo la actividad del negocio se focalizara cada vez más en la Galería Sanabria, dejando atrás aquellos inicios en el mercado del Barrio del Pilar y abriendo una nueva tienda en el local 25 de la planta alta de la Galería, que es donde actualmente se encuentra Frutas Maxi.

«Nuestra frutería, si bien ha mantenido su actividad como un negocio tradicional, ha ido evolucionado bastante en la variedad de productos que tenemos para la venta. En los comienzos del negocio las compras se realizaba entre el mercado de Legazpi y visitas a huertas cercanas, que sería lo que actualmente se denomina como «producto de proximidad». Antes, por ejemplo, lo más exótico que teníamos en fruta eran las piñas y casi exclusivamente por Navidad y ahora ofrecemos mucha más variedad de frutas», confiesa.

PUESTOEn estos años han pasado del tomate de ensalada común a tener en la actualidad hasta 8 variedades diferentes. «La apertura del mercado central de Mercamadrid en 1982 supuso el acceso a un mayor número de variedades de productos y procedencias, tanto nacionales como internacionales», matiza Conchi.

«Con estas posibilidades de compra que nos ofrece el mercado queremos siempre ofrecer la mejor relación calidad/precio posible. Por el lado de las verduras seguimos buscando el producto de proximidad, donde queremos destacar lo que nos llega de la zona de Villa del Prado y la vega del Rio Alberche en la Comunidad de Madrid. Esta zona tiene la limitación de su volumen de producción y la estacionalidad a lo largo del año, por lo que para completar nuestra oferta de verduras podemos acudir a otros orígenes nacionales», reconoce.

En el caso de las frutas no tienen esa disponibilidad del producto de cercanía y acuden directamente a los distintos orígenes nacionales según la temporada de cada producto. En este caso sí optan por los productos de importación siempre que sean de calidad adelantándose a que puedan ser demandados por sus clientes. «Un ejemplo pueden ser las cerezas, actualmente ya han empezado a llegar las del Valle del Jerte y fuera de temporada también las tenemos por fiestas navideñas provenientes de Sudamérica», matiza.

Una vez fallecido Maxi, Conchi siguió al frente del negocio siendo la cara visible de la tienda que tenían en la planta baja de la Galería Sanabria por varios años más, pero el paso de los años le llevó a dedicarse más a la gerencia del negocio, labor para la que cuenta con el apoyo de su hijo Eduardo.

EDU Y CONCHI

En Majadahonda llevan dos generaciones ofreciendo un trato personalizado, familiar y cercano a sus clientes y se sienten orgullosos de la confianza que tienen en ellos. «Nuestros clientes valoran la calidad, frescura y sabor de todos nuestros productos», confiesa.

En la actualidad las caras conocidas del negocio son la propia Conchi y su sobrino Israel, uno más de la familia, que está trabajando con ellos desde los 16 años. «Israel es la persona en la que nuestros clientes depositan su confianza.  Con sus años de experiencia detrás del mostrador aúna el conocimiento de los productos y variedades que existen en el mercado con las preferencias de cada cliente», asegura.

EMPLEADOS Y CONCHI

Junto a Israel tienen ahora mismo en el negocio a dos empleados más que terminan de conformar el equipo, Xavi, que lleva ya muchos años con ellos y Pancho. «Lo que principalmente les pedimos cuando atienden en el mostrador es que tengan un trato agradable con el cliente y empatía en todos los detalles. También es fundamental que preparen los pedidos como si fueran para ellos mismos ofreciendo el punto de madurez deseado a nuestros clientes. El almacenamiento, manipulación y preparación de cualquier producto debe realizarse de manera que todo llegue a casa del cliente en perfecto estado», agrega.

También disponen de servicio a domicilio y son especialistas creando cestas de frutas para regalar.

CESTAS

En definitiva, Conchi presume que Frutas Maxi es una empresa familiar. Una de esas fruterías de toda la vida, con más de 40 años de experiencia en ofrecer la mejor calidad en frutas y verduras. «Nos consideramos unos apasionados de la fruta y siempre hemos trasladado el mejor género del campo a la mesa, seleccionando cada fruta en su momento y con el mejor punto de madurez además de contar con los mejores proveedores del mercado. Queremos que nuestros clientes dejen atrás las bandejas de productos insípidos de las grandes superficies y vuelvan a disfrutar del sabor de antaño».

 

 

Autor entrada: MTEVA