-Empresa familiar, fuerte y sólida de Majadahonda-
Amós Romero García fue una persona inquieta y autodidacta, el padre se la saga Romero y fundador de Electrodomésticos A.Romero en el año 1961, fue un ejemplo de superación, trabajo duro, emprendimiento y muchas ganas de prosperar.
Su hijo, Fernando, nos abre las puertas de su negocio para contarnos los inicios de su padre, sus primeros locales y el fruto de todos estos años de compromiso con los clientes de Majadahonda. “Generación tras generación nos hemos ido involucrando en el funcionamiento del negocio siendo en estos momentos una empresa fuerte y sólida gracias al equipo de personas que lo forman”. Fernando invita a Majadahonda TeVá a la tienda que A.Romero tiene en la Plaza de Colón para entrevistarse con él.
Fotos: Electrodomésticos Romero.
Textos: MTeVá
Esta empresa familiar, situada en el centro de Majadahonda, se dedica a la venta de electrodomésticos, pequeño electrodoméstico, colchonería, aire acondicionado y calefacción, televisiones, informática, muebles de cocina a medida y reformas.

El origen del negocio lo inició Amós Romero padre, una persona incansable y luchadora, empezó joven a trabajar en una fábrica de Madrid y por la noche era vigilante en una obra, los domingos los dedicaba a visitar a todos los clientes majariegos ofreciéndoles sus productos puerta a puerta, allá por el año 1961.
Su primera tienda en Majadahonda la abrió en el año 1969, estaba ubicada en la Plaza del Cura nº1, frente a la iglesia de Santa Catalina. “Fue la primera tienda que abrió mi padre, recuerdo que todos los días venían desde Vallecas, mi hermano y mi hermana, pues mi padre seguía manteniendo su trabajo en la fábrica”, nos cuenta Fernando con nostalgia.

En aquella época Fernando tendría unos 13 años y todavía no ayudaba en la tienda, unos años más tarde se incorporó a trabajar con su familia, poco después Amós compró una pequeña casa en la calle San Joaquín y toda la familia se trasladó a vivir a Majadahonda.

En aquellos años Majadahonda era una ciudad muy humilde, la gente vivía del campo, del ganado y de dar servicio a los pocos majariegos que vivían aquí, las calles ni siquiera estaban asfaltadas. «Hoy en día ha cambiado muchísimo, ahora es una ciudad con una renta per cápita importante, el centro de Majadahonda es muy dinámico, su calle con más vida, la Gran Vía, es desde hace años peatonal y da gusto pasear por ella. También ha crecido muchísimo los alrededores con multitud de urbanizaciones”, declara Fernando.
“Mi padre fue un perfecto maestro con nosotros y nos enseñó todo lo relacionado con el comercio y a saber tratar con los clientes”, recuerda.

En Majadahonda han tenido hasta tres tiendas, en la actualidad tienen dos en Majadahonda, ubicadas ambas en la Plaza de Colón, y una más en Collado Villalba, donde se puede encontrar todo lo relacionado con electrodomésticos, descanso, mobiliario de cocinas o reformas, convirtiéndose en una empresa de referencia en la zona noroeste.
“En todo este tiempo muchas cosas han cambiado, pero nuestro espíritu, siempre en evolución, nos ha llevado a adaptarnos a los cambios, lo cual nos ha enriquecido como empresa y, esto, se refleja en el servicio y atención que reciben nuestros clientes, siempre contando en nuestras exposiciones con las últimas novedades de todas las familias que distribuimos” explica Fernando.
El trato personal, profesional y cercano con un servicio rápido y eficiente, es el éxito de A.Romero. «Nuestra ubicación nos permite estar cerca de los vecinos. Entre nuestros objetivos principales siempre ha estado ofrecer el mejor asesoramiento a nuestros clientes y al mejor precio, ofreciendo siempre una atención personalizada y especializada», reconoce.

Además de la venta de pequeño y gran electrodoméstico, A.Romero se dedica también a la reforma. «Desde hace unos 20 años ampliamos nuestros servicios al sector de las reformas, éstas han supuesto un pilar importante en nuestra actividad, siempre siguiendo con nuestra filosofía de trato cercano y profesional al cliente», asegura Fernando.
En los últimos años en Majadahonda han abierto varios Centros Comerciales y no cabe duda que las grandes superficies, junto al comercio online, han cambiado los hábitos de consumo de los clientes. «Esto ha hecho que el esfuerzo que hay que hacer para cerrar una venta sea mayor, nosotros tenemos mucha clientela fija que han ido dejando el legado a sus hijos o nietos. A día de hoy contamos con una buena cartera de clientes jóvenes concienciados con el comercio de proximidad, insisto que el comercio de barrio ofrece un bien inmaterial que las grandes superficies no pueden ofrecer, personal formado, experimentado y profesional que es capaz de dirigir al cliente en el proceso de compra con un resultado exitoso», matiza.

De lo que más se enorgullece es del trato directo con el cliente. «Es algo que hace único al comercio local, nosotros contamos con personal especializado que guía al cliente atendiendo a sus necesidades, no obstante, para la compra online, contamos con una página web donde comercializamos también nuestros productos», recalca Fernando.
En la actualidad el equipo humano de A.Romero lo forman 15 personas entre sus tiendas de Majadahonda y Collado Villalba. «Un personal comprometido que se esfuerza cada día en dar el mejor servicio y atención a nuestros clientes. Nuestro continuo proceso de evolución nos genera nuevas necesidades lo que contribuye a la creación de nuevos puestos de trabajo, que tratamos de cubrir siempre con personal local», agrega.

Hoy la familia Romero forma parte de la historia de la ciudad de Majadahonda, contribuyendo a hacer de aquel lugar despoblado del extrarradio madrileño a lo que es hoy, una de las ciudades más prósperas de la Comunidad de Madrid.
«A Majadahonda y sus habitantes siempre les tendremos que agradecer la buena acogida que nos dieron en su momento y el trato siempre amable recibido, algo que ha perdurado en el tiempo. Sin ellos no habría sido posible de llegar hasta aquí», confiesa con orgullo.
«También desde aquí agradecer al Círculo de Empresarios de Majadahonda su implicación en la actividad del comercio local, proponiendo siempre iniciativas para hacerlo más dinámico y atractivo», concluye Fernando.
