London School of Economics and Political Science

-El fallido proyecto de Esperanza Aguirre en Majadahonda-

El Centro de Estudios Económicos y Sociales iba a ser una escuela de referencia internacional construida en el municipio de Majadahonda. Financiada a través de la Fundación CIEES (Caja Madrid y Mapfre), en el año 2010 deja una deuda a la constructora encargada del edificio y el proyecto queda abandonado. Ocho años después los grupos municipales denuncian el estado de abandono al que ha sido sometida la London en todo este tiempo. Majadahonda Te Va recupera los antecedentes del plan de Aguirre y esboza las posibles líneas de futuro que le esperan a este fallido centro de estudios.

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El proyecto de la London School of Economics

La London School of Economics and Political Science (LSE) es una de las instituciones educativas más prestigiosas del mundo. Su sede está en Reino Unido y en ella estudian las mentes más brillantes de numerosos países. Este centro universitario de postgrado, de referencia internacional, «sale» por primera vez al extranjero con la creación del proyecto CIEES y la fundación responsable del mismo, la Fundación Internacional de Estudios Económicos y Sociales.

Este proyecto, ideado por la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, se sostenía sobre tres ejes: las entidades encargadas de financiar el proyecto, el ayuntamiento de Majadahonda y la LSE.

El primer eje lo conformaban Caja Madrid, dirigido por Miguel Blesa, y la Fundación Mapfre, presidida por José Manuel Martínez. Ambas colaborarían con 3 millones de euros y 300.000 euros respectivamente. Ambas entidades sufragarían la puesta en marcha del centro de estudios a través de la Fundación CIEES, presidida por José Antonio Moral Santín, ex representante de Izquierda Unida en el consejo de administración de Caja Madrid.

El segundo eje, el ayuntamiento de Majadahonda gobernado por el Partido Popular, cedería la parcela municipal sobre la que construir el Centro Internacional de Estudios Económicos y Sociales. El terreno escogido, frente a la estación de cercanías, formaba parte de la M-12 y comprendía 17.000 metros cuadrados de terreno, 8.000 de los cuáles eran edificables.

Además, sobre plano, el centro contaría con dos plantas; una planta baja con una recepción de estudiantes, cafetería y auditorio con capacidad para 270 personas, así como un espacio dedicado a la administración; y una primera planta donde se situarían las aulas de estudiantes para seminarios, másters y doctorados, así como una pequeña biblioteca para 80 alumnos.

En cuanto al valor económico del terreno, en el año 2004 el diario El Mundo publicaba un artículo afirmando que la parcela había sido tasada por el arquitecto municipal, en junio de ese mismo año, por un valor de 19,6 millones de euros. Un año después, bajo el gobierno del actual alcalde de Majadahonda, Narciso de Foxá, la tasación bajaba a 6.990.735 euros. En septiembre de 2005 el Pleno del Ayuntamiento aprobaba la cesión del terreno a la Fundación CIEES, liderada y financiada por Caja Madrid, argumentando que se trataba de una empresa privada “con interés social y sin ánimo de lucro”.

En cuanto a la London School of Economics, aportaría la labor docente y académica, así como el prestigio de la propia institución. Con la creación de 300 plazas para estudios de postgrados, la London se configuraba como un centro interuniversitario enfocado al  mundo de la empresa, las administraciones públicas y las ciencias sociales. Ofrecería actividades de consultoría y asesoría y tendería un puente entre Reino Unido y los países de habla hispana.

 

Majadahonda: ciudad universitaria

En junio de 2009 la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, acudía a la colocación de la primera piedra del edificio de la London en Majadahonda. La noticia era publicada por todos los medios de comunicación, y Majadahonda TeVa se hacía eco del evento del año en la localidad.

Acompañando a la presidenta estaban la consejera de Educación, Lucía Figar, el actual alcalde de Majadahonda, Narciso de Foxá, el presidente de la Fundación Mapfre, José Manuel Martínez y el director de la London, sir Howard Davies. “Éste es uno de los mejores proyectos educativos que he tenido el honor de poner en marcha”- declaraba una orgullosa Esperanza Aguirre- “para la Comunidad de Madrid es un motivo de satisfacción que la London School of Economics haya decidido por primera vez extender su campus y haya elegido Madrid para hacerlo”. Agradecía de igual forma a la Fundación Caja Madrid y a la Fundación Mapfre por ser los pilares financieros del proyecto.

Majadahonda se convertía en el enclave perfecto, no superado por Móstoles ni Alcobendas que también habían apostado por albergar la London en sus municipios. Sin embargo el acceso a una de las 300 plazas para los postgrados en Economía, Administración Pública y Ciencias Sociales, no se visualizaba económica. En el año 2009, un máster de un año en la institución británica rondaba los 9.000 euros. “Nuestro objetivo es que los precios sean parecidos”, explicaba el director del CIEES, José Antonio Moral Santín, catedrático de Economía en la Universidad Complutense.

Así mismo se pretendía respetar el sistema de becas mediante el cual solo el 30% de los alumnos debería pagar el 100% del máster, otro 30% de alumnos el 50% de los estudios y el porcentaje restante podría estudiar gratuitamente. Estas ayudas solo serían posibles si la escuela funcionase a pleno rendimiento y las instituciones privadas subvencionasen el proyecto. La presidenta de la Comunidad de Madrid, dispuesta a colaborar económicamente con la Fundación CIEES, definía la London School como “uno de los mejores proyectos educativos que se habían puesto en marcha en Madrid”.

Y es que además de aportar calidad y excelencia educativa a un centro de estudios localizado en la capital, Majadahonda obtendría los beneficios derivados de los estudiantes que incrementarían la economía local. Como ejemplos los municipios de Torrelodones y Villanueva de la Cañada que con la construcción de universidades en su zona de influencia, habían visto crecer la población y su renta per cápita en apenas unos años. Antony Giddens, uno de los últimos directores de la London, siguiendo el consejo de Moral Santín, antiguo alumno suyo, apostó por Madrid como enclave del proyecto y concretamente por Majadahonda.

En el año 2010, con la construcción del edificio al 65%, Caja Madrid quiebra, deja de pagar a la constructora y las obras se paralizan. Es el fin del proyecto.Majadahonda_-_Construcción_inacabada_y_abandonada_del_nonato_Centro_Internacional_de_Estudios_Económicos_(CIEES)_1

El futuro incierto de la London

La Fundación CIEES se retira de la construcción del edificio dejando una estela de deudas por parte de su principal benefactor, Caja Madrid. Y desde el año 2010 el proyecto no solo queda suspendido sino que ninguna entidad se hace responsable de su abandono. Sin vigilancia, poco a poco, el que iba a ser un centro de referencia para la Comunidad de Madrid se va consumiendo, sus instalaciones son dañadas, y muchos equipos robados.

Sin embargo, el pasado mes de abril, el Grupo Municipal Centrista (GMj) de Majadahonda presenta una moción para poner en conocimiento del Pleno la situación actual del edificio que iba a albergar la sede la London School of Economics. Su portavoz, Mercedes Pedreira, explicaba que al desplazarse al solar habían podido comprobar la situación de abandono del edificio, que estaba siendo objeto de actos de vandalismo. “Se han cortado vigas metálicas que han sido hurtadas o robadas. Este abandono, a nuestro entender, puede comprometer la viabilidad del edificio, incluso provocar su ruina y, en definitiva, perjudicar los intereses municipales porque la terminación del mismo puede ser inviable y es posible que haya que declararlo en ruina”. La portavoz centrista explicaba a esta redacción que su principal temor es que el edificio este tan degradado que al tasarlo el valor sea negativo. “El alcalde tiene intención de rescatar el terreno y que vuelva al Ayuntamiento, pero tanto el derribo del edificio como su construcción costaría dinero. Habría que ver quien se haría cargo de los costes”.

La moción solicitaba al equipo de gobierno del Partido Popular, con »carácter de suma urgencia» la adopción de dos medidas. La primera, la vigilancia de las instalaciones por parte de CIEES y FCC y en último término la actuación de la policía municipal para evitar accidentes y nuevos robos. Y la segunda la tasación del edificio para conocer el valor real del mismo.

Las iniciativas eran apoyadas por el resto de los grupos políticos y la abstención del Partido Popular. Y es que el CMj no ha sido la única agrupación en «denunciar» el lamentable estado de las instalaciones de la London. Socorro Montes de Oca, portavoz socialista del municipio, informaba en una nota de prensa de abril, la desaparición del cableado eléctrico, los marcos de aluminio de las ventanas, instalaciones de aire acondicionado, piezas de los ascensores e incluso mangueras contra incendios. “Denunciamos a través de la nota de prensa el lamentable estado de abandono en el que se encuentra el edificio. Además no ha existido nunca una vigilancia ni por parte de FCC ni de CIEES, y es una pena porque la obra estaba bastante avanzada, habiendo incluso un auditorio insonorizado con paneles acústicos. Lo peor de todo es que al final es un edificio peligroso porque como han arrancado unos perfiles metálicos que formaban parte del revestimiento de la fachada, si alguien entra y se cae algo  puede tener un accidente” aclaraba Socorro.

Por su parte Ana Elliot, la portavoz de Ciudadanos en Majadahonda, aclaró que todas las informaciones que habían trasladado desde el equipo de gobierno habían sido a puerta cerrada, en reuniones extraoficiales y juntas de portavoces. “El edificio de la London es un proyecto fallido porque durante mucho tiempo se ha dejado en ruinas y aunque el Ayuntamiento quiera recuperar el terreno el valor va a ser muy distinto al que tenía entonces. El alcalde muestra optimismo porque dice que hay muchas instituciones interesadas pero el problema está en que existe una deuda que Caja Madrid no ha pagado a la constructora y que a día de hoy FCC sigue reclamando”. Elliot comentaba la preocupación del partido si la parcela llaga a revertirse. “Lo primero es conocer el valor del edificio y después cuánto costaría terminar de construirlo, en el caso de que sea viable, cómo se va a financiar y con qué fin. Pero la realidad es que no sabemos exactamente qué es lo que va a suceder porque aunque se ha puesto en marcha un expediente de reversión, sigue existiendo un pleito que paraliza las obras” explica la portavoz de Ciudadanos.

Finalmente Juancho Santana, representante de IU en Majadahonda, añadía el hecho de que la London no beneficiase de forma directa a los vecinos de la localidad. “En su momento se planteó que los majariegos pudiesen obtener algún beneficio de la construcción del edificio de la London en sus inmediaciones. Por ejemplo, el personal que no fuese docente, podría salir de una bolsa de empleo de Majadahonda y que los estudiantes del municipio no tuvieran que pagar el 100% del importe de los masters o doctorados, ya de por si carísimos para muchos bolsillos”. Sin embargo nunca se acordó nada por escrito, ni de forma oficial. Todo lo contrario, quedó en el aire como el propio proyecto de la London.

Y como cabe esperar, los grupos municipales se mantienen alerta ante la comunicación por parte del equipo de gobierno para conocer los futuros pasos a dar; la resolución del pleito, la tasación del edificio, la aprobación en el Pleno del derribo o construcción del edificio y este último caso la búsqueda de algún benefactor que lo sustente. Porque en lo único en lo que gobierno y oposición coinciden plenamente es en la recuperación del terreno y en que Majadahonda no tenga que hacerse cargo de ninguna deuda que no haya contraído.

Un proyecto educativo es siempre una buena alternativa, siempre y cuando permita la participación de todos los ciudadanos y no solo de una élite «acaudalada»

Autor entrada: MTEVA