Yoga & Running

¿Te animas con el tándem deportivo del momento?

Estos deportes (si es que pueden llamarse así) están tan de moda que, a veces, parece que son los únicos que existen. Instagram se ha vuelto el mejor escaparate para las yoguis trapecistas, mientras que en aplicaciones como Strava las corredoras comparten sus mejores marcas con orgullo.5 (1h)

¿Pero con cuál nos quedamos? Lo cierto es que el yoga y el running se complementan a la perfección. Así, mientras el yoga nos ayuda a desarrollar nuestra fuerza y nuestra flexibilidad, correr mejora enormemente nuestro nivel de cardio y resistencia entre otros muchos beneficios.

Lo mejor es que ambas disciplinas presentan grandes ventajas en términos de logística. Tan sólo con un buen par de zapatillas es suficiente para iniciarse en el running a la vez que, con una simple esterilla puedes iniciar tu vida como yogui.

Pronto llegará el buen tiempo con lo que, posiblemente, tengamos más ganas de salir de nuestra madriguera y de ponernos las pilas. No estamos hablando de la operación bikini o de practicar deporte con finalidades estéticas, sino de buscar un equilibrio entre nuestro cuerpo y nuestra mente, de mover el esqueleto y de sentirnos bien.

Antes de nada, es necesario que sepas que si nunca has hecho deporte o hace mucho tiempo que lo has abandonado, es altamente recomendable que te hagas un chequeo médico antes.

 

Piernas para qué os quiero

Cuando no hemos corrido nunca, no podemos entender cómo el running puede llegar a ser adictivo. Cansancio, sensación de ahogo, molestias, sudor…Vamos, un sufrimiento en toda regla. Y sí, es cierto, sobre todo al principio.

Uno de los consejos más extendidos entre los expertos consiste en empezar progresivamente. ¿Por qué no comenzar con caminatas largas? Recientemente se ha descubierto que caminando se consumen más calorías de lo que se pensaba. Según el Journal of Applied Physiology una mujer de complexión media, a una velocidad de 5 km/h, quema 52 calorías por kilómetro (12 más de lo que se pensaba hasta ahora).

También puedes probar con la marcha. Se dice que es una mezcla entre correr y caminar, pero en realidad tiene su técnica. Un pie siempre debe mantener el contacto con el suelo y la pierna debe estar recta en el momento de la pisada. ¿Las ventajas? Existe un menor impacto articular que al correr y, lógicamente, se consigue una mayor tonificación muscular que al caminar.

¿Cuándo es running y cuando es jogging? La diferencia radica en la intensidad. Los expertos han decidido que por debajo de 6:20 minutos/kilómetro hablamos de running, mientras que si el tiempo es superior se trata de jogging.

Lo que está claro que correr es una práctica que requiere preparación y constancia, y cualquier momento es bueno para empezar. ¡Ah, y no te olvides de estirar!

En cuanto al equipo, las zapatillas serán tu mejor aliado. Aunque estés empezando, es mejor invertir en un calzado de calidad y adecuado para ti – talla correcta, asfalto o tierra y plantillas personalizadas si es necesario-. Así podrás prevenir posibles lesiones de rodilla por ejemplo.

El resto del equipo es secundario siempre que no hablemos de largas distancias. Evidentemente, agradecerás la presencia de unas mallas o shorts cómodos, un sujetador deportivo y un cortavientos si hace fresco.

 

Om

Es normal que los yoguis se lleven las manos a la cabeza cuando leen artículos de este tipo. Tienen razón, el yoga no es un deporte. El yoga (“unión” en sánscrito) es la disciplina física y mental que se origina en la India y que se asocia con prácticas de meditación en el hinduismo, el budismo y el jainismo.

Desde la perspectiva agnóstica o atea, como resultado del yoga buscamos obtener un bienestar físico y mental. Lo más extendido en Occidente en relación al yoga se encuentra relacionado con la práctica de las asanas (posturas), el pranayama (respiración) y la meditación.

Por supuesto, el yoga es mucho más que lo que comúnmente practicamos en Occidente y engloba conceptos como el desapego (renunciar al materialismo) o la práctica de la no violencia (relacionado con la prohibición de comer carne).

¿Qué material necesito llevar en mi primera sesión de yoga?

Lo más recomendable es que vayas a un estudio hasta que tengas la capacidad de practicar sola en casa. Probablemente en tu estudio te prestarán una esterilla.

De este modo, lo que necesitas es ropa de deporte elástica y bastante pegada al cuerpo (por tu comodidad y para que la profesora pueda ver bien si tu postura es correcta).

Cuando practiques en casa, además de una esterilla también puedes contar con la ayuda de los bloques que te permitirán realizar las asanas de una forma más segura. Aceites esenciales, inciensos y música relajante nunca están de más para la relajación final o savasana.

¿Por qué tipo de yoga me decanto?

Existen múltiples variedades de yoga y corresponden a diferentes escuelas con diferentes maestros. La elección es muy personal. Si te gusta el movimiento o flow (secuencias de posturas encadenadas) puedes optar por el Ashtanga o el Vinyasa. Si por el contrario prefieres sesiones más estáticas en las que se mantiene durante más tiempo la postura con el Hatha o el Yin acertarás. El Bikram yoga se practica en una sala caliente y es perfecto para eliminar toxinas y llegar más lejos en las posturas.

Muchos estudios ofrecen diferentes modalidades. ¡Encuentra la tuya y disfruta de tu camino, yogui!

Autor entrada: MTEVA