¿QUÉ ES LA DISLEXIA?

La dislexia suele ser  una de las principales causas  que se presentan en el aprendizaje de la lectura y la escritura y que dificultan enormemente  este aprendizaje para un importante porcentaje de alumnos.

No se le da la importancia que tiene y es una causa de sufrimiento de muchos niños  que, oportunamente atendidos, podría  ser superado con relativa facilidad.

Cuando surge la dificultad en dicho aprendizaje, muchas veces se les tilda de perezosos, que no muestran interés, que no se centran y, en muchas ocasiones, se les considera  niños hiperactivos o con déficit de atención.  JAU

La dislexia es producto de una disfunción cerebral que  ocasiona una gran dificultad para relacionar lo que ven con lo que pronuncian. Comprenden el concepto, pero no descifran el lenguaje escrito. A veces se llama dislexia a otros problemas de aprendizaje como la discalculia (se confunden en el cálculo), disortografía (ponen faltas de ortografía), disgrafía (se equivocan en el orden de las letras y palabras) y disfasia (van retrasados en lenguaje oral y escrito por problemas  perceptivos).

 

Un niño de tres años debe usar  unas 1000 palabras y tener un lenguaje entendible. Se puede confundir en el uso de los tiempos verbales y en los pronombres o adverbios pero, cuando habla, se debe entender lo que quiere decir. Muchas veces usan un lenguaje infantilizado porque los adultos le hablan  de la misma manera que habla él y así nunca aprenderá a usar las palabras correctamente.

Hay que tener en cuenta que el bilingüismo retrasa la aparición del lenguaje oral y muchas veces mezclan los dos idiomas. El lenguaje es un acto social que se ejercita  al escolarizarse y por eso es muy recomendable  asistir a una escuela infantil.

El aprendizaje de la lectura y la escritura es básica para posteriores aprendizajes y a los niños se les exige  una comprensión lectora para interpretar textos y una expresión gráfica para la realización de la escritura. Para  acceder a dicho aprendizaje es fundamental tener un nivel madurativo que haga posible el entendimiento  para descifrar signos gráficos y abstraer de ellos un concepto y tener la coordinación  manual necesaria para dibujar  los signos gráficos que forman las palabras.

 

Ninguna enseñanza escolar deberá comenzar antes de haberse conseguido dicha madurez ya que supondrá un esfuerzo  por encima de las posibilidades reales del niño, lo cual podría producirse frustraciones  y un rechazo a las tareas escolares.

En muchos colegios se comienza este aprendizaje en el 1º curso de educación infantil (3 años) “para que vayan aprendiendo las letras” .Yo pienso que es muy prematuro perder el tiempo en ello ya que se puede invertir en actividades más propias de su interés y maduración. En nuestra escuela infantil  se trabaja por ejemplo mucho las actividades de lenguaje: jugar con las palabras, palabras largas y cortas,  contar las silabas de una palabra,  palabras que empiecen por, cambio de significados cuando cambiamos un sonido,  aprender vocabulario de la experiencia diaria,… así como ejercicios de articulación y pronunciación para mejorar  el lenguaje oral

Es fundamental trabajar la motricidad gruesa: El esquema corporal, la coordinación  y agilidad de movimientos, el equilibrio, la orientación espacial  y temporal, el ritmo…así como miles de actividades que desarrollan la habilidad manual mucho más atractivas  que las letras o palotes.

La falta de ritmo se pone de manifiesta tanto en la realización de movimientos  así como en el lenguaje  con pausas mal colocadas y respiración sincrónica.

La agilidad en los movimientos también se refleja en trazos torpes y disociados así como el equilibrio tanto estático como dinámico.

A los 4 años se empieza  a definir la predominancia lateral, es decir, el predominio claro de un lado del cuerpo sobre el otro y en muchos casos, los disléxicos no la tienen bien definida y por eso son torpes a la hora de realizar trabajos manuales y sus trazos gráficos suelen ser incoordinados y en espejo.

 

La orientación espacial es fundamental  pues hay palabras que se escriben hacia arriba, otras hacia abajo, una va delante otra detrás, se empieza de izquierda a derecha …así como lo temporal, una letra va antes que otra , hay que seguir una línea de palabras para comprender el significado…

Si en educación infantil  trabajaran  más todas estas áreas fundamentales para poder llegar preparado  al aprendizaje de la lectura y escritura,  se evitarían muchas de estas dificultades que se presentan cuando se inicia  en una edad muy temprana.

Si se comienza en una edad conveniente, se adquiere con una  mayor comprensión y habilidad y se evita el esfuerzo que supone  ponerle ante las palabras y su significado.

La distinción  y conocimiento de las letras, los números, las palabras  exigen un dominio de las percepciones de las formas, colores, tamaños y la distinción de los sonidos con ejercicios de percepción auditiva. No todos los niños adquieren la maduración necesaria  a la misma edad y hay que respetar la evolutiva individual de cada uno  para iniciarse en este aprendizaje tan complicado.  Una vez que haya adquirido dicha madurez y presente dificultad en este aprendizaje, se podría pensar que tal vez estemos ante un caso de dislexia.

En muchos casos se tarda varios años en diagnosticar la causa y  al niño se le exige algo que no puede aprender.

Debido  al esfuerzo intelectual que tiene que realizar para superar sus dificultades, el niño se desinteresa pronto, recibiendo la reprobación de los profesores y compañeros, tildándole de perezoso y vago.  Se siente observado y burlado y, en muchas ocasiones, castigado porque distrae a los demás con su comportamiento. Esta actitud es demoledora para su autoestima y seguridad.El niño se da cuenta que no es como los demás y que no entiende lo que para sus compañeros es fácilmente comprensible y, aunque se esfuerce, no consigue situarse en el nivel que le corresponde.

Entonces se sentirá angustiado y avergonzado y  comenzará a perder la confianza en si mismo., costandole reconocer su dificultad.

Por ello es imprescindible acudir a un profesional cuando se detecta  esta incapacidad y el diagnostico  y la  recuperación deben llevarla a cabo lo antes posible desde que se observan las primeras anomalías. Así se evitarían  muchos problemas de inadaptación escolar y personal.

 

 

Autor entrada: MTEVA