¿Por qué contamos cuentos fantásticos en la escuela infantil?

Actualmente hay una tendencia que está ganado adictos de prohibir el cuento fantástico que se ha contado en sucesivas generaciones, porque dicen que son los causantes del miedo en los niños, otros por los roles que determinan a las figuras femeninas y masculinas y muchos porque desean hablar a los niños como si éstos no tuvieran miedos, ansiedades, celos y envidias en su mundo interior y solo les presentan un mundo maravilloso poblado de seres buenos, bellos y sin dificultades.

El niño,  desde que nace, se está construyendo como persona y  como ser separado  y tiene que ir conociéndose, con sus cualidades y capacidades, con sus limitaciones y carencias.  En una palabra, tiene que  adquirir su propia identidad diferenciada de los demás y controlar y encauzar los sentimientos que le produce la relación con los demás, padres, hermanos, compañeros de juegos, educadoras…etc. el niño, mientras se desarrolla debe aprender, paso a paso, a comprenderse mejor para poder comprender a los demás y de relacionarse con ellos de un modo mutuamente satisfactorio y lleno de significado.

En los cuentos fantásticos se encuentran las respuestas a muchos de estos sentimientos pues ellos le hablan de su mundo interior, de lo que él siente y le orientan para canalizar estos sentimientos y  de las consecuencias de obrar impulsado por sentimientos destructivos.

Es una pena que hayamos postergado los cuentos fantásticos a edades muy tempranas y que los niños de 4 a 8 años  no los escuchen ya que los niños menores de 3 años, que son los que asisten a la escuela infantil, no tienen capacidad para comprender el gran significado que ellos aportan y  no les pueden ayudar cuando, posteriormente, ya tienen capacidad para entender lo que un cuento les quiere decir.

cuentos-de-hadas

Antiguamente, las personas de una comunidad se juntaban para escuchar historias, anécdotas  y experiencias vividas por sus antecesores y personas presentes y así es como se transmitían las tradiciones, creencias y normas que imperaban en esa Sociedad. Asistían adultos y niños y todos lo integraban en su pensamiento e imaginación, encontrando respuestas a sus interrogantes.  Era una transmisión oral  que pasaba de generación a generación y de esta práctica Perrault , Andersen,  los hermanos Grimm y muchos otros,  recopilaron estos cuentos y tradiciones convertidas en cuentos fantásticos.

En ellos todo tiene un significado, todo cumple su función  y ningún pasaje es gratuito. Creados por el pueblo, han sido amados por muchas generaciones porque han dado a los hombres fe y esperanza en el  mañana. Es una valiosa ayuda en la educación de los niños pues les hacen concretar sus vivencias e identificarse con los distintos personajes y los prepara para el paso a la edad adulta.

Los cuentos fantásticos enriquecen sus vidas, estimulan su imaginación, ayudan al desarrollo del intelecto, clarifican sus emociones, les hablan de sus ansiedades y temores, reconocen sus dificultades y les sugieren soluciones a los problemas que les inquietan. Les ayudan a poner orden en el caos interior en cuanto a sus deseos y sentimientos.

Estos cuentos atraen inmediatamente la atención del niño y, cuando les preguntamos qué cuento quiere que contemos, siempre eligen este tipo de cuentos antes que otro en el que se narre una historia simple que son los cuentos modernos que hoy les leen a los niños y que no tienen tanto enganche como los tradicionales. Éstos sirven para entretener pero tienen muy poco significado en su interior.

Todos los niños sienten miedo que es la expresión de una ansiedad  que llamamos “de pérdida” al sentirse abandonado por sus padres.

El niño vive como pérdida cuando su madre pone el interés en otro sitio: en el trabajo, en problemas familiares, en la pareja, en el embarazo de un nuevo hijo, en un hermano que acaba de nacer…etc. es decir, cuando la madre desvía su atención  hacia otro lugar. El niño expresa su ansiedad mediante miedos muchas veces  incomprensibles para los adultos.

Los niños temen ser abandonados por sus padres, temen ser castigados por una conducta inadecuada o  rechazados por tener sentimientos  agresivos (  deseos de pegar, morder, celos, envidias, exclusión…etc.) y los personajes de los cuentos le sugieren cuál es la correcta conducta que deben seguir, resolviendo y canalizando estos sentimientos. Los sentimientos en la edad infantil son muy ambivalentes, odian y aman de un momento a otro y existe un caos en su mundo emocional que tiene que ir ordenando y resolviendo por sí mismo.

Los cuentos sacan a relucir las angustias y temores que los niños tienen en su interior y, al hablar del lobo, estamos dando la posibilidad de poner en este personaje sus deseos destructivos de pegar o morder. Las angustias indeterminadas se concretan  en personajes determinados y  por ello se tornan más dominables. Son más terribles de afrontar  los miedos  inconcretos que aquellas que están dibujadas  y que, al poderlas proyectar  en personajes concretos, se van dominando con mayor facilidad. Los cuentos le hablan de sus temores y no por ignorarlos, éstos dejan de existir.

Hay una tendencia muy grande por parte de muchos padres de sobreproteger a sus hijos, evitándoles cualquier situación o dificultad y piensan que es mejor acercarles a la realidad consciente, a las imágenes agradables, a los personajes buenos, es decir al lado bueno de la vida y! cuántas veces acusan a las educadoras de la escuela infantil que asustamos a los niños con estos cuentos!  Pero hay que ser conscientes que los hombres y mujeres no somos siempre buenos, que nos invaden sentimientos destructivos, celos, envidias, deseos de tener lo que tienen los demás, que sentimos temor por ser abandonados, porque nos dejen de querer, tristeza por una situación de dolor, frustración al no conseguir lo deseado…todos esto el niño lo siente igual que los adultos y los padres nunca le hablan de lo que a él le  preocupa y no sabe cómo resolverlo o darle salida.

ÉL se siente como un monstruo al tener estos sentimientos que los demás no tienen porque siempre le muestran la cara bonita de la vida. Los cuentos le hablan de que los problemas que él tiene también  los tienen los demás y esto le ayudará a no sentirse distinto y a entender que  las dificultades son algo propio de la existencia humana.

Al tener un final feliz, victorioso, le están diciendo  de manera simbólica que los problemas se pueden solucionar si te lanzas a tratar de encontrar soluciones.

El cuento no da soluciones a seguir sino alternativas que libremente se toman o no y las consecuencias de elegir un camino u otro. El cuento no es para decirle, como queremos que se comporte, sino para transmitirle que entendemos lo que le pasa a él.

En los cuentos fantásticos  también le hablan que hay  gente bondadosa que te ayudará en tu trayectoria de la vida (cazador, los enanitos de bosque, las hadas…) y te encontrarás con personajes malísimos (lobo, bruja, dragones, madrasta de Blancanieves, hermanas de la Cenicienta…etc) que tendrán su merecido por  tener sentimientos destructivos hacia los demás.

En la escuela infantil les contamos cuentos que le hablan de sus deseos destructivos, sus deseos de morder, de pegar, de apoderarse de los objetos que tienen los demás, de sus miedos a ser abandonados, de los celos que le produce la relación con sus hermanos, sus deseos de acaparar la atención de los adultos…pero es muy limitado el número de cuentos que podemos presentar  debido a su corta edad y  capacidad de comprender. Todo esto lo proyectan en un personaje concreto como puede ser el lobo o la bruja e impulsan en él toda la agresividad que tienen y que serían incriminados si lo vertiesen en los demás.

No hay recuerdo más bonito en los adultos que los momentos dedicados a escuchar un cuento con un familiar cercano como pueden ser los padres o los abuelos ya que se establece una relación afectiva muy fuerte al darle la posibilidad de hablar de su mundo interior, de lo que le preocupa y siente y que no se atreve a expresar verbalmente  porque él no es capaz de entenderlo de manera consciente. Los sentimientos, dudas y preocupaciones están instaladas en el inconsciente y esto le perturba pero, solo si los canaliza o controla, puede conseguir que desaparezcan.

Autor entrada: MTEVA