MEJORAR NUESTRA RELACIÓN DE PAREJA

Por Asunta Hormaechea

Psicóloga matrimonial

Hace  unas décadas las expectativas que se tenían sobre la pareja eran muy diferentes a las actuales. El matrimonio estaba concebido como una unión necesaria para tener seguridad, una familia y un lugar en la sociedad. Simultáneamente vivíamos en una familia mucho más amplia rodeados de hermanos, cuñados, tías, tíos, primos, etc.  Donde cubríamos gran parte de nuestras necesidades de comunicación, apoyo y afecto. Cuando una pareja tenía dificultades, el hombre tenía cerca hombres entre quienes sentirse como un igual y la mujer tenía cerca mujeres con quien compartir y encontrar seguridad. Hoy en día las parejas viven más aisladas y se espera de la relación comprensión, compañía, amistad, pasión, diversión, apoyo, seguridad, intimidad. Esperamos recibirlo todo de una sola persona y esto hace que con frecuencia aparezca la frustración y la insatisfacción.

Ciertamente una de las bases importantes para que nos sintamos seguros y confiados en el mundo, con energía y capacidad para afrontar la situaciones que la vida nos depara, es que nuestra relación de pareja sea armoniosa, basada en el respeto la confianza y la alegría pero debido a esta presión y exigencia sobre la relación y sobre el otro, termina perdiendo brillo e intensidad y nos sentimos insatisfechos.

 

Young couple in their kitchen - honeymoon morning

Habitualmente tenemos más facilidad para achacar los problemas a  algún defecto o déficit en el otro y pocas veces nos paramos a ver qué estamos haciendo o dejando de hacer nosotros mismos y qué podemos hacer para cultivar y mejorar nuestra relación.

Y realmente es mucho lo que podemos hacer aún cuando lo hagamos en forma individual sin contar con la colaboración del otro miembro.

Uno de los puntos clave es que pongamos nuestra atención en lo que sí tenemos, en lo que el otro me da, es decir, en las partes más positivas de la relación. Si centramos nuestra atención en lo que quisiéramos tener y no tenemos, en lo que es difícil o deficitario, en lo que quisiéramos que el otro cambie, terminaremos creyendo que sólo tenemos problemas y nada bueno que rescatar.

Por tanto, para mejorar nuestra relación el primer paso será centrar nuestra atención en las cualidades positivas de nuestra pareja, en lo que nos gusta de ella, en lo que cada día hace por mí. Cuando comencemos a valorar y apreciar lo que sí recibimos comenzaremos enseguida a sentirnos más contentos y confiados, cuando nuestro humor cambie veremos que también cambiará el de nuestra pareja, el otro comenzará a sentirse más relajado y contento.

El segundo paso será hacerle saber al otro lo que nos ha gustado de él o ella, lo que le agradecemos de lo que haya hecho a lo largo del día. Es un buen ejercicio que no sólo hace que el otro se sienta visto y reconocido, lo que sin duda le agradará y le animará a mostrarse más, sino que también nos servirá a nosotros mismos para valorar y apreciar más a la persona que tenemos a nuestro lado.

Practicando estos dos sencillos ejercicios de atención cada día habremos iniciado un camino de recompensas mutuas gratificante para ambos y nuestra relación se fortalecerá.

Autor entrada: MTEVA